Resolviendo las dificultades del aprendizaje natural 2º

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A) ¿Por qué me va a interesar la vida del otro? Ya bastante tengo con la mía. Cada uno con lo suyo. Solo me importa el otro si me es útil para mis intereses personales. El otro es un instrumento para mi proyecto, y si no es así ¿para qué lo necesito? / Cosifico al otro. Relación sujeto-cosa.

B) Si mis padres me obligaron a ser buena persona, respeto al otro por moralismo: ¡Se debe respetar al otro! Imponemos una supuesta sana distancia. ¡Cada uno con lo suyo! El otro es un otro lejano, una cosa que no tiene nada que ver conmigo, y lo tolero, lo soporto, y lo “dejo ser” con una prudente distancia. Cuando uno no da lugar al vínculo, se interrelaciona poco con el otro, el otro se convierte más en una cosa que casi no participa en mi vida, es como un objeto extraño.

C) Es distinto pensar que mi vida depende de la relación con el otro, porque me construyo con el otro. Si el otro es un infeliz, genera infelicidad a todos. La felicidad del otro me constituye, entonces deseo que el otro también sea feliz porque forma parte de mi persona. Esta no es una regla autoritaria, una imposición moralista, sino que es la experiencia que la vida humana tiene en su origen. La primera experiencia humana es sujeto-sujeto, porque dependo de un tú que me constituye, me desarrollo en alguien, dentro de alguien, me alimento de mi madre, del otro. Me constituyo como ser humano cuando hay vínculos con otros humanos, es decir dependo de otros para ser humano. Hasta en lo material no fabrico todo lo que tengo, sino que al nacer ya hay un código de vida establecido, un idioma hecho por otros con el que me significan las cosas y las interacciones humanas, una tecnología desarrollada, una cultura de significantes. Sin un tú no hay yo, el yo se hace imitando, interactuando, empatizando con un tú, somos relación, somos un yo-tú o dicho de otro modo: Ubuntu “yo soy porque nosotros somos”. Si hubiéramos crecido dentro de un grupo de lobos, seriamos un yo-tú lobo, no un yo-tú humano. Y esto ha pasado en casos reales, niños criados con lobos, encontrados luego de años, se sentían y comportaban como lobos, no como humanos.

Intentamos con mucho esfuerzo hacer lo mejor para nuestros hijos, queremos criarlos y educarlos felices y en libertad, pero observamos en los niños síntomas que nos indican que algo no va bien. Esto sucede en muchos ámbitos de nuestra sociedad, en general todos nos esforzamos porque ¡¿quién no quiere lo mejor para sí mismo?! Pero sin embargo el sufrimiento va aumentando. Decimos que construimos una sociedad para la libertad y cada vez tenemos más vigilancia, violencia y guerras. Cada vez más horas de trabajo que nos esclavizan con menos salarios, mientras la desocupación aumenta. Si no hacemos un cambio en la base de nuestra racionalidad, es decir desde donde interpretamos toda la realidad, no va a haber un cambio real, y el sufrimiento continuará aumentando.

Afirma George Monbiot: “La Era Digital dice mucho de nuestros artefactos pero muy poco sobre la sociedad. …¿Qué cambio social incuestionable marca a nuestra época respecto a las que nos preceden? Para mí es evidente: la nuestra es La Era de la Soledad

Thomas Hobbes no podía estar más equivocado cuando afirmó que en el estado de naturaleza, nos hallábamos ocupados en una guerra “de todos contra todos”, previa al momento en que surgió la autoridad que nos sometería al orden. Somos criaturas sociales desde el inicio: mamíferos que como las abejas, somos absolutamente dependientes entre sí. Los homínidos del África oriental no podrían haber sobrevivido una sola noche en soledad. En mayor medida que cualquier otra especie, hemos sido formados por nuestro contacto con los demás. La era en la que estamos ingresando, en la que vivimos aislados, es diferente a cualquiera que haya pasado antes.

La soledad se ha convertido en una epidemia entre los adultos jóvenes. … Para esto hemos destrozado el mundo natural y degradado nuestras condiciones de vida, hemos entregado nuestras libertades y perspectivas de alegría a un obsesivo, desintegrador y triste hedonismo, en el cual, habiendo consumido el planeta, comenzamos a alimentarlo de nosotros mismos. Para esto hemos destruido la esencia de la humanidad: nuestra interdependencia.” George Monbiot

La Fundación para la Salud Mental del Reino Unido comprobó que la soledad era una preocupación mayor para las personas de 18 a 34 años, que para los mayores de 55. El año pasado, un censo de VICELAND UK reveló que el mayor miedo para el 42% de los encuestados era terminar solos. Esta información fue sorprendente. …”

Récord en el aumento de niños que quieren suicidarse en UK, Childline recibe 53 llamadas al día. En general todos los países viven el mismo problema, pero no tienen un servicio que lo cuantifique como lo hace Reino Unido, que pone a disposición de los niños un servicio de atención, y luego esta información es estudiada y entregada a la población.

“… La solicitud de ayuda se han más que duplicado en cinco años, de acuerdo con Childline del NSPCC. El servicio NSPCC realizó 19.481 sesiones de asesoramiento a los niños sobre el suicidio en el curso 2015/16 – el equivalente a uno cada media hora en un año. Las turbulentas vidas familiares, la presión en la escuela y las condiciones de salud mental fueron los principales factores desencadenantes de los pensamientos suicidas, en niños tan jóvenes como de 10 años de edad.

NSPCC director ejecutivo Peter Wanless dijo: “Tenemos que entender por qué tantos niños están llegando a un estado emocional tan desesperado, que ellos sienten que no tienen más opción que poner fin a sus vidas. Como sociedad, no podemos estar contentos de que una generación de niños se sientan tan inútil, solos y aislados de apoyo. …”

La importancia que se le da a la autonomía en nuestra sociedad es inmensa. En todas partes nos dicen que vamos a prosperar a través de un interés propio competitivo y un individualismo extremo”, argumentó George Monbiot.

Hemos olvidado cómo hacer amigos, pero ya tenemos aplicaciones que lo hacen por nosotros. Si necesitamos acurrucarnos, también podemos pagarle a un extraño para hacerlo.

Se ha estudiado extensamente sobre el poder del contacto humano y su capacidad para reducir el estrés, aumentar la relajación, bajar la presión sanguínea y el ritmo cardíaco, entre otras cosas. Los abrazos reducen la velocidad de tu pulso, calman tu sistema nervioso y hacen que el mundo parezca menos apocalíptico. Todo esto es cierto, incluso si el abrazo viene de un completo desconocido al que le pagaste casi 250.000 pesos la hora. Y esto sucede en países de latinoamérica donde mucha gente dice ser más amistosa, pues parece ser un mito, la soledad se globalizó y también allí pagan a alguien para que aparente ser tu amigo. Amistad por hora: ya es posible alquilar la compañía de un amigo, para ir a correr o al gimnasio, comer en tu casa y mientras ver una película juntos, te acompañan en salidas o solo te escuchan, el servicio se paga con efectivo o tarjeta. Fenómenos que se está dando en muchos países de latinoamérica, así como en los países desarrollados.

También hay otra opción, más de 70 millones de personas tienen por amigo a robots. Los Robots en las redes: furor por los amigos y novios imaginarios. Son apps que simulan ser personas reales con las que se puede chatear en todo momento. Tienen millones de usuarios.

Actualmente se está desarrollando la capacidad de que los ordenadores y robots, nos transmitan sensaciones de los “amigos” humanos de las redes sociales o de los “amigos” robots.

Japón cuenta con un gran número de lugares destinados para personas que se sienten solas y necesitan compañía. Por ejemplo, hay un café temático con mesas para una persona que es ‘acompañada’ por un gran peluche de un mumin. En Tokio existe otro café donde se puede pasar tiempo abrazándose con una persona que lo hace de forma profesional.

Además, se puede ‘alquilar’ a animales para pasear o disfrutar en la capital de pasar tiempo con erizos o gatos por ejemplo.

El reciente sondeo en Japón sobre ciudadanos de entre 18 y 34 años de edad mostró que casi el 70% de hombres y el 60% de mujeres no tienen pareja. Entre ellos, el 42% de los hombres y el 44,2% de las mujeres han manifestado que nunca han tenido relaciones sexuales. La empresa Vinclu ha creado a Azuma Hikari, una mujer holográfica ‘encerrada’ en un aparato llamado ‘Gatebox’, que ya está a la venta. Hikari despierta a su “maestro”, como lo llama, por la mañana, le envía mensajes positivos durante el día y le aconseja sobre el tiempo.

También se paga a personas para que simulen amistad, hablar un rato, mirar una película juntos. Incluso para que hagan de amigos en un casamiento, o lamentaciones en un funeral.

De los países ricos podemos ver la película documental sobre la soledad que padecen los suecos “La teoría sueca del amor”, nos muestra cómo el ideal de ser personas muy autónomas les está causando tanto sufrimiento.

La peor violencia es la que provoca la soledad” afirma El director francés Samuel Benchetrit estrena ‘La comunidad de los corazones rotos’, inspirada en su infancia en la ‘banlieue’ de París.

“El énfasis en la importancia del ‘yo’ está en la raíz de mucha de nuestra angustia.” G. Monbiot.

“Una sociedad que ha caído en la desconexión a través del interés propio, está acumulando problemas para el futuro” afirmaciones del neurocientífico John Cacioppo.

Las investigaciones han mostrado que la soledad nos hiere a un nivel celular. Muchos modelos de psicología están de acuerdo en que nacimos con una predisposición biológica para formar lazos sociales. El contacto social puede reducir el dolor físico, así como el dolor social sirve también como una función evolutiva que nos hace buscar conexiones. La supervivencia entre los mamíferos sociales depende de tener vínculos robustos con la manada. Estar en el borde, aislado, hace que el animal sea una presa más apetitosas para el depredador.

Para John Bowlby el apego caracteriza la experiencia humana “desde el nacimiento hasta la muerte”. Los apegos que tenemos cuando niños configuran, luego, los que tenemos como adultos.

Necesitamos que se produzcan cambios en los modelos operativos internos, para dejar de evitar la relación humana, crianza que la mayoría hemos recibido. En la infancia fuimos dirigidos desde muy temprana edad a centrarnos en las cosas y ser muy autónomos (hacernos sin el otro), en lugar de dedicarnos a amar y disfrutar a las personas (hacernos con el otro). Inducir al niño a la soledad interna, por nuestra obsesión al culto hacia la autonomía, es un cruel y grave daño emocional que se le causa.

El informe de la Comisión Lancet nos dice que el autodaño es la mayor causa de muerte entre los jóvenes de 20 a 24 años en el Reino Unido. La soledad juega un papel significativo en que una persona use su cuerpo para comunicar un dolor emocional. El informe de la CL critica la falta de atención a la salud de los jóvenes en todo el mundo.

Si no tenemos pareja tenemos que escuchar esos sermones de cómo “debemos aprender a estar bien por nosotros mismos”. Buscar compañía cuando deberíamos “estar preocupándonos por nosotros mismos” está mal visto.

“Cuando todos cohabitamos pero no estamos implicados románticamente, es posible que nos sintamos profundamente solos, aunque nuestra casa esté llena de gente y salgamos todo el tiempo”, nos dice Rachel, de 28 años, que trabaja como publicista en Londres. “Acostarte con gente que no amas te puede hacer sentir solo”, continúa Rachel. El estigma de la soledad es tan fuerte, que preferimos aparentar que no lo estamos, nos mentimos los unos a los otros.

La sociedad solitaria” estudio de La Fundación para la Salud Mental del Reino Unido nos dice:

“Debido a que nuestra sociedad se enorgullece de la autosuficiencia, la soledad puede llevar un estigma para las personas que lo admiten.” “La soledad puede acompañar a la depresión u otra enfermedad psicológica, pero tiene su propio conjunto de características con consecuentes implicaciones específicas para nuestra salud mental, física y social.” “Es la soledad crónica a largo plazo la que nos desgasta más que la soledad que es “situacional” o pasajera. Una vez que la soledad se vuelve crónica, es difícil de tratar. Las personas que están crónicamente solas pueden quedar atascadas en un bucle de conducta negativa, y pueden empujar a los demás o buscar contacto transitorio, como múltiples parejas sexuales, lo que puede hacerlos aún más aislados. Sólo unirse a un sitio web de citas o un nuevo club para encontrar amigos no ayuda a alguien que está crónicamente solitario.” “A veces no es obvio que la soledad está en la raíz de la depresión de alguien.

Los profesores de psiquiatría de Harvard, Jacqueline Olds y Richard Schwartz, escriben: “La depresión se ha convertido en una queja general para todos, desde la madre que se queda en casa, que sólo habla a los niños durante todo el día, hasta el enojado desempleado que siente que la vida le ha dado un trato brutal.

… Lo que se pierde es lo que subyace en estos hechos, es la historia de la madre que se deprime simplemente porque no tiene a quién hablar, y el desempleado que se siente completamente excluido porque todo su mundo social ha consistido en tener contacto diario con sus compañeros de trabajo.

En el pasado, la soledad se ha abordado principalmente desde un punto de vista cultural o social, pero el trabajo de los neurocientíficos sociales como John Cacioppo en la Universidad de Chicago han proporcionado pruebas científicas de algo que muchos sospechan desde hace bastante tiempo, y es que: la soledad causa efectos fisiológicos que hacen estragos en nuestra salud.

La soledad persistente deja una marca a través de las hormonas del estrés, la función inmune y la función cardiovascular con un efecto acumulativo que significa estar solo o no es equivalente en el impacto a ser fumador o no fumador.

La soledad altera nuestro comportamiento, aumentando nuestras posibilidades de complacerse en hábitos riesgosos como la toma de drogas, y juega un papel en trastornos mentales como la ansiedad y la paranoia.

La soledad es también un factor conocido en el suicidio. El sociólogo francés Emile Durkheim estableció un vínculo entre el suicidio “egoísta” y el aislamiento en su obra pionera sobre el tema.”

“Somos Animales sociales. A lo largo de la evolución, los lazos sociales han sido esenciales para nuestra supervivencia. Para superar a los depredadores, necesitábamos evolucionar aumentando la cooperación.”

Experimentos de 1957-63, el psicólogo Harry Harlow crió monos bebés en cámaras de aislamiento durante 24 meses para probar el impacto de la privación materna y el aislamiento en el desarrollo social y cognitivo, y estos efectos devastadores han sido comprobados una y otra vez.

Debido a que somos animales inherentemente sociales,

el aislamiento

es uno de los castigos más crueles que el hombre ha inventado.

Los activistas contra el uso del aislamiento han documentado sus efectos negativos sobre la salud mental, y los presos que lo han experimentado dicen que es una forma de tortura.

Cómo la soledad perjudica nuestra salud: Una de las razones por las que la soledad es tan mala para nosotros, es porque nos hace más difícil controlar nuestros hábitos y nuestro comportamiento. Las pruebas de los psicólogos estadounidenses Roy Baumeister y Jean Twenge en 2001 mostraron que la expectativa de aislamiento reduce nuestra fuerza de voluntad y perseverancia, y hace que sea más difícil regular nuestro comportamiento: los adultos solitarios de mediana edad beben más alcohol, tienen dietas poco saludables y toman menos ejercicio que los socialmente satisfechos. El abuso de drogas y la bulimia nerviosa están relacionados con la soledad.

¿Nos estamos volviendo más solos? Aunque la evolución sugiere que estamos diseñados para vivir en comunidades cercanas, y la sociología nos enseña que crecemos en estrecha cooperación unos con otros, nuestra forma de vida moderna nos aísla de los demás. Una explicación de por qué la sociedad occidental puede ser más rica, pero no más feliz, es que hemos estado alejándonos más unos de otros. Los psicólogos evolucionistas creen que, como especie, somos inadecuados para el ambiente físico y social que ahora habitamos.”

La mayoría de nosotros vivimos solos en pequeños apartamentos, trabajamos en casa, y hacemos compras y socializamos en línea. O viajamos largas distancias de ida y vuelta para trabajar largas horas en la oficina, apenas encontrando tiempo para pasar con nuestras familias.”

Escribiendo sobre la soledad en la América del siglo XXI, los profesores de psiquiatría de Harvard Jacqueline Olds y Richard Schwartz se refieren al “Culto de la ocupación” que se ha convertido en una insignia moderna de honor. Sugieren que enfrentamos tanta presión para ser “productivos” que descuidamos las relaciones “innecesarias” que nos son tan vitales como el alimento y el agua.”

Según algunos psicólogos psicodinámicos, la teoría del apego explica por qué algunas personas encuentran más difícil establecer relaciones íntimas con un adulto. Ellos creen que si la relación temprana de una persona con su cuidador es inadecuada, de alguna manera puede aislar a la persona emocionalmente de otros más adelante.” “La soledad trae sentimientos de ira, tristeza, resentimiento, vacío, vulnerabilidad y pesimismo. Las personas que se sienten solas, sienten que disgustan, a menudo se involucran con sí mismas y carecen de empatía con los demás.

Estas características mantienen a los demás a distancia. La gente puede cerrarse de los demás porque temen el rechazo o la angustia y luego se sienten solos.”

“Un informe de la NSPCC publicado en marzo de 2010 encontró que en 2008/09, ChildLine aconsejó a casi diez mil niños sobre la soledad. La mitad de los que llamaron a este número de teléfono, indicaron a la soledad como su principal problema, y esto se ha triplicado en cinco años, de 1.852 a 5.525.

Los niños mencionaron las razones de su mayor sentimiento de soledad, siendo los más comunes los problemas de relaciones familiares, las cuestiones relacionadas con la escuela y el acoso escolar. El miedo al ostracismo es a menudo agudo entre los adolescentes y los jóvenes. (“La sociedad solitaria” estudio de La Fundación para la Salud Mental del Reino Unido The Lonely Society de la Mental Health Foundation)

Baruch Spinoza en 1663 nos dice que

La relación con uno mismo no está por fuera de la relación con los otros.

Si alguien ha hecho algo que imagina afecta a los demás de alegría, será afectado de una alegría acompañada de la idea de sí mismo como causa; o sea, se considerará a sí mismo con alegría. Si, por el contrario, ha hecho algo que imagina afecta a los demás con tristeza, se considerará a sí mismo con tristeza” (B.Spinoza).

El cuerpo de cada sujeto está en relación con el de los otros.

Para Descartes la existencia se define por el pensar “pienso luego existo”, y el pensar no es en un yo relacional, sino aislado de los otros. Como dicen algunos filósofos, le quedó el cerebro solo, sin un cuerpo, flotando en una bañera, y tubo que invocar a Dios para quitarlo de ahí. Spinoza rompe con la división cartesiana entre alma y cuerpo. Él no las concibe como categorías separadas: el alma puede ser una representación del cuerpo. Y se asombra de la fuerza que éste tiene. En pasión y en acción, sostiene este filósofo, “nunca se sabe lo que puede un cuerpo”. Así, el alma no está por encima, está “con” el cuerpo. En este marco, no podemos desarrollar nuestra potencia si nos concebimos divididos en cuerpo y alma, pero tampoco si estamos separados de los demás. Es decir que Spinoza también se contrapone al individuo que crea el mundo solitario con su pensamiento, el yo individual que piensa y luego existe. El yo se constituye en relaciones personales, sugún cómo soy recibido y sentido por mi madre y los otros, en una cultura llena de significados creados por otros, que existe antes que yo, y que voy aprendiendo con los otros. Por lo tanto en mi racionalidad, en mis conclusiones y elecciones siempre están los otros.

El planteo de Spinoza supone una realidad relacional

concibe al ser humano como un cuerpo en relación, no recortado de los otros.

Estos conceptos los podemos ver luego en muchos filósofos, sociólogos y psicólogos como en:

Pichon Rivier “No hay nada en él que no sea producto de las relaciones entre individuos, grupos y clases.” El vínculo con otro sujeto es la mínima unidad de análisis en las personas.

Kenneth J. Gergen que define el Multi-ser: Lo que es comúnmente visto como el sujeto individual es la intersección común de múltiples relaciones. (Ser Relacional)

Berger y Luckmann La realidad de la vida cotidiana se presenta como un mundo intersubjetivo, no puedo existir sin interactuar con otros. En la situación “cara a cara”, el otro aparece en el presente vivo que ambos compartimos. Hay un intercambio continuo entre mi experiencia y la suya. Esta actividad actúan en el proceso subjetivo de ambos, incluso más allá del “cara a cara”, objetivado como producto de la actividad humana.

 “Razón de Vivir” Letra y Música de Victor Heredia

Continúa leyendo aquí la 1º parte

Resolviendo las dificultades de la educación natural 1º

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