Para no frenar el desarrollo natural del niño ¿El aprendizaje debe centrarse en ser autónomo?

Comparte
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •   
  •  
  •  

En la educación respetuosa, los adultos para “no dirigir” evitan no intervenir, no relacionarse con el niño si no lo pide, pero esto está impidiendo su Natural crecimiento emocional e intelectual.
Un acompañante, servidor obediente a las demandas de los niños. Es solo un servidor, no es un persona íntegra, interesante con iniciativas.
Si los adultos nos acercamos a alguien que no nos habla por su propia iniciativa, solo responde a nuestras preguntas y luego se aleja un poco para observarnos y nada más, no nos sentiremos bien y nos iremos.

Pero el niño no puede huir de nosotros, se tiene que someter a la forma de relación que nosotros Dirigimos hacia él.

Si tenemos iniciativas hacia el niño, y somos atractivos en consecuencia vamos a intervenir, y dirigir hacia lo atractivo de nuestra iniciativa.

Lo mismo sucede naturalmente entre adultos, si alguien nos atrae con su iniciativa y energía, quiere decir que nos gusta sus intervenciones, por lo tanto nos influenciará, pero esto no lo vivimos como algo malo ¿por qué con los niños sí?

Siempre intervenimos, influenciamos, y dirigimos hacia lo natural o antinatural entre las relaciones. Si uno acompaña al niño sin iniciativas, como un mueble más de una sala y solo revive cuando el niño demanda algo, el acompañante se convierte en una cosa más a ser elegida entre todas las cosas. Y de este modo enseñamos a los niños a cosificar a las personas. Por lo tanto se está dirigiendo pero se cree que No, y se hace vivir al niño en una confusión, y negación de la realidad.

El niño se vuelve autoritario, porque el adulto solo se relaciona atendiendo las demandas de su hijo. Por lo tanto es normal que el niño sienta “aquí se hace lo que Yo digo”. No aprende a disfrutar de las iniciativas del adulto, porque este no las tiene, va perdiendo capacidad de recibir iniciativas del adulto, de escuchar al adulto, de respetar el espacio de expresión del adulto, aprende a ignorarlo, hasta que necesite algo para utilizarlo.

Esta no es un interacción natural entre las personas, es una Dirección hacia algo inhumano. Por eso los niños nos dan síntomas de que algo no va bien, gritando, pegando, agrediendo, enfadándose, mandoneando, y no quieren aprender practicamente nada de los adultos.

Yo, absolutamente nunca tuve la intención de que mi hija me demandara tanto conocimientos desde muy pequeña. Esa es la naturaleza de todos los niños, el ser humanos es muy inteligente y nace sediento de conocer, de saber de que se trata el mundo en el que vivimos. Pero esta demanda se frena si no recibe el principal alimento, la entrega de lo que son sus padres y con ellos otros adultos.

Nos hemos centrado en la educación a través de la “no intervención”, para que el niño aprenda por sus propios medios, y no nos dimos cuenta que con esto evitamos comunicarnos con ellos.
Ninguna relación natural se da sin intervención mutua, sino los adultos no tendríamos iniciativas de contarnos cosas, de enseñar nuestra experiencia, sin que otro nos la pida. Contamos nuestras viencias por el simple hecho de querer entregar lo que somos, de compartir nuestra vida con otros, sin que alguien lo haya demandado. Es más el adulto tiene una necesidad constante por contar lo que hace, miremos facebook está lleno de fotos y comentarios cotidianos de la vida de la gente, todos entregan sus iniciativas a otros sin que nadie lo haya pedido.

Por no querer repetir una educación que trataba al niño de inútil e incapaz, nos hemos ido al extremo de creer que el niño se hace solo a sí mismo, sin que nosotros los adultos tengamos la iniciativa de enseñarle si no nos pide.

Pero esto es absolutamente antinatural, ninguna tribu indígena maternal funciona así, cuidándose de no enseñar a sus niños si no le demanda. Ellos transmiten sus conocimientos a sus hijos con demanda o sin esta, porque transmiten su persona, no están centrados en el conocimiento sino en entregar a sus niños todo lo que ellos son. Ellos dicen “Vosotros los niños sois los reyes y nosotros somos de vosotros, nos damos sin reserva, sin ocultar nada de nosotros, conozcan todo de nosotros.”

Sin esta relación la inteligencia se frena. Es una educación basada en la intensa relación entre las personas, y no dirigida a cosas. Como poner un montón de cosas accesibles al niños para que elija. Otra cosa más es la naturaleza, centrar la educación en el contacto con la naturaleza, en lugar de centrarlo en la naturaleza humana, en la relación entre las personas, y la naturaleza ser un instrumento de esta relación afectiva, que será tratada con afecto porque estas personas se desarrollan en el amor, son humanos que saben querer.

Cuando el niño nace por lo general está centrado en la relación entre las personas, luego lo vamos dirigiendo a elegir cosas.
El ser humano se hace con los otros humanos, si vive con lobos, será como un lobo. Es una ilusión de nuestra sociedad individualista, que nos obliga a ser extremadamente autónomos, que no dependamos de nadie, que nos centremos en hacernos a nosotros mismos, cuando en realidad nuestra naturaleza es nutrirnos unos de otros, lo que significa que somos principalmente dependientes y que la autonomía se desarrolla en la dependencia, gracias y por una sana dependencia, que dura toda nuestra vida. En una tribu maternal esto se ve muy claramente.

Entonces yo no puedo callar mi experiencia de decir que los niños se pueden desarrollar mucho más de lo que creemos, que sin darnos cuenta detenemos este desarrollo porque somos hijos de una cultura que reprime la intensa comunicación entre las personas, para que nos dediquemos a las cosa, al consumo y la producción, en lugar de centrarnos en disfrutarnos y nutrirnos unos de otros.

Otro teme a tener en cuenta es el peligro de los desfavorables resultados de los estudios académicos, porque con esa escusa pueden dirigir la educación a metodologías autoritarias, como pasó con la pedagogías alternativas de Gran Bretaña. Los mejores resultados de Pisa ya no son los de Finlandia, sino de los países orientales. Gran Bretaña, al ver que año tras año bajaba el nivel educativo y empeoraba la conducta de los niños, su gobierno decidió aplicar las metodologías de educación Chinas.

De mi parte, sabiendo que los niños se pueden desarrollar mucho más que con cualquier pedagogía autoritaria ¡Cómo no lo voy decir! e intentar ayudar a los que quieran.

Valentina N.Escurra

Para entender más puedes ver los vídeos que he creado, leer el libro EcoNiñez.

Nuevos Artículos Facebook

Artículos relacionados

Deja un comentario

Translate »
error: Content is protected !!